La madriguera

El colapso de FTX: qué pasó y qué lecciones dejó

Cómo un exchange de 32 mil millones de dólares se desmoronó en una semana, y por qué refuerza la tesis de Bitcoin.

Fecha de publicación: Febrero 2026 Autor: aprendeBTC Tiempo de lectura: ~15 minutos

En noviembre de 2022, FTX era el segundo exchange de criptomonedas más grande del mundo. Su fundador, Sam Bankman-Fried (SBF), era la cara pública de la industria: aparecía en portadas de Forbes, testificaba ante el Congreso de Estados Unidos, donaba millones a políticos, y era tratado como un genio de las finanzas.

Una semana después, FTX estaba en bancarrota. Ocho mil millones de dólares de fondos de clientes habían desaparecido. SBF fue arrestado y acusado de fraude. El colapso arrastró a todo el mercado de criptomonedas y generó titulares que declaraban la muerte de Bitcoin.

Pero Bitcoin no murió. La red siguió funcionando exactamente igual. Cada bloque se minó cada 10 minutos. Las transacciones se procesaron. El protocolo no falló.

Lo que falló fue una empresa centralizada que prometía custodiar fondos ajenos. Y esa es exactamente la lección.

Los antecedentes: Alameda Research y FTX

Para entender FTX hay que entender a Alameda Research.

En 2017, Sam Bankman-Fried, un graduado del MIT que había trabajado en Jane Street (una firma de trading cuantitativo), fundó Alameda Research, un fondo de trading de criptomonedas. Alameda ganó dinero inicialmente explotando diferencias de precio entre exchanges (arbitraje).

En 2019, SBF fundó FTX, un exchange de criptomonedas con sede en las Bahamas. En teoría, Alameda y FTX eran entidades separadas. En la práctica, estaban íntimamente conectadas.

Alameda era uno de los principales "market makers" de FTX. Y, como se descubriría después, tenía acceso privilegiado a los sistemas de FTX — incluyendo la capacidad de retirar fondos de clientes sin las restricciones que aplicaban a otros usuarios.

El ascenso

Entre 2019 y 2022, FTX creció a una velocidad vertiginosa:

  • Obtuvo licencias regulatorias en múltiples jurisdicciones
  • Patrocinó estadios deportivos, equipos de Fórmula 1, y celebridades
  • Levantó miles de millones de dólares de inversores como Sequoia, Paradigm, y SoftBank
  • Llegó a una valoración de 32 mil millones de dólares

SBF se convirtió en el "adulto responsable" de la industria cripto. Abogaba por regulación, se reunía con legisladores, y proyectaba una imagen de transparencia y competencia.

Mientras tanto, los problemas se acumulaban en las sombras.

El token FTT

Como muchos exchanges, FTX había creado su propio token: FTT. Los tenedores de FTT recibían descuentos en comisiones y otros beneficios dentro del exchange.

Pero FTT tenía otro uso crucial: Alameda tenía enormes cantidades de FTT en su balance. Usaba este FTT como colateral para pedir préstamos. Y FTX aceptaba FTT como colateral de sus usuarios.

El problema: FTT era un token con liquidez limitada, cuyo precio dependía en gran medida de la confianza en FTX. Era, en efecto, dinero inventado que ambas empresas usaban para inflar sus balances.

El detonante: el artículo de CoinDesk

El 2 de noviembre de 2022, CoinDesk publicó un artículo basado en documentos filtrados del balance de Alameda Research. Los números revelaban que una porción enorme de los activos de Alameda eran tokens FTT — tokens ilíquidos creados por su empresa hermana.

Para quien entendía lo que significaba, las alarmas sonaron inmediatamente. Si Alameda necesitaba liquidar esos FTT para cubrir deudas, el precio colapsaría. Y si el precio colapsaba, el colateral de Alameda se evaporaría.

El tweet de CZ

El 6 de noviembre, Changpeng Zhao (CZ), CEO de Binance (el exchange más grande del mundo y competidor de FTX), anunció en Twitter que Binance vendería sus tenencias de FTT — aproximadamente 500 millones de dólares.

El tweet fue devastador. CZ sabía exactamente lo que hacía: estaba provocando un bank run.

Y funcionó. Los usuarios de FTX comenzaron a retirar fondos masivamente. En 72 horas, FTX procesó miles de millones en retiros. Luego, los retiros se pausaron. No había suficiente dinero.

El colapso

Los eventos se precipitaron:

  • 8 de noviembre: Binance anunció que adquiriría FTX para salvarlo. Horas después, tras revisar los libros, se retiró del acuerdo citando "asuntos que están más allá de nuestro control o capacidad de ayudar".
  • 11 de noviembre: FTX, FTX.US, y Alameda Research se declararon en bancarrota. Más de 130 entidades relacionadas entraron en proceso de quiebra.
  • 12 de diciembre: Sam Bankman-Fried fue arrestado en las Bahamas a petición de Estados Unidos.

Lo que se descubrió

El proceso de bancarrota reveló un desastre de proporciones épicas:

  • FTX había transferido al menos 8 mil millones de dólares de fondos de clientes a Alameda Research. Estos fondos habían sido usados para inversiones, préstamos a ejecutivos, donaciones políticas, y compras de bienes raíces.
  • No había separación real entre FTX y Alameda. Los ejecutivos de ambas empresas vivían juntos en un lujoso penthouse en las Bahamas.
  • Los controles financieros eran prácticamente inexistentes. Se usaba QuickBooks (software de contabilidad para pequeñas empresas) para gestionar miles de millones. Las solicitudes de gasto se aprobaban con emojis en chats.
  • Una "puerta trasera" en el código de FTX permitía a Alameda retirar fondos sin activar alertas de seguridad.

En palabras de John Ray III, el veterano de reestructuraciones que tomó el control de FTX (y que previamente había manejado la quiebra de Enron): "Nunca en mi carrera he visto un fallo tan completo de controles corporativos y una ausencia tan total de información financiera confiable".

El juicio

En noviembre de 2023, Sam Bankman-Fried fue juzgado en Nueva York por múltiples cargos de fraude y conspiración. Su defensa argumentó que había cometido errores de gestión pero no fraude intencional.

El jurado no lo creyó. SBF fue declarado culpable de todos los cargos.

En marzo de 2024, fue sentenciado a 25 años de prisión.

Las lecciones

El colapso de FTX es un caso de estudio en todo lo que puede salir mal cuando confías tu dinero a terceros. Pero también hay que tener cuidado con las conclusiones que sacamos.

Lección 1: "Not your keys, not your coins" no es un eslogan — es una realidad

Los usuarios de FTX pensaban que tenían bitcoin, ether, y otras criptomonedas. Lo que tenían era una promesa de FTX de que sus fondos existían. Cuando FTX quebró, esa promesa no valía nada.

Si esos usuarios hubieran retirado sus fondos a wallets propias, no habrían perdido nada. El bitcoin que estaba realmente en la blockchain seguía ahí. Lo que desapareció fue el bitcoin que solo existía como número en la base de datos de FTX.

Lección 2: Los exchanges son empresas frágiles

Un exchange de criptomonedas es, en esencia, un banco sin las regulaciones ni los seguros de depósito de los bancos tradicionales. Cuando Mt. Gox quebró en 2014, la lección debería haber sido clara. FTX lo confirmó a escala mayor.

Esto no significa que no debas usar exchanges — a menudo son necesarios para comprar bitcoin. Significa que no debes dejar fondos significativos en ellos más tiempo del necesario.

Lección 3: FTX no es un argumento contra Bitcoin

En los días posteriores al colapso, muchos medios declararon que Bitcoin había "muerto" o que el experimento cripto había "fracasado".

Pero Bitcoin no falló. El protocolo Bitcoin siguió funcionando exactamente igual. Cada bloque se minó. Cada transacción válida se procesó. La red no experimentó ningún problema.

Lo que falló fue una empresa centralizada que prometía custodiar criptomonedas. FTX comerciaba con cientos de tokens, muchos de ellos completamente inútiles. FTX creó su propio dinero ficticio (FTT) y lo usó como colateral. FTX era, en muchos sentidos, exactamente el tipo de intermediario que Bitcoin fue diseñado para hacer innecesario.

Lección 4: "Cripto" no es Bitcoin

FTX era un exchange de "criptomonedas" en general. Comerciaba con cientos de tokens, ofrecía productos derivados complejos, y participaba en el ecosistema DeFi.

Bitcoin no tiene nada de esto. No hay token FTT de Bitcoin. No hay empresa que pueda quebrar y llevarse tu bitcoin (si tú controlas las claves). No hay derivados complejos integrados en el protocolo.

El colapso de FTX es un argumento contra confiar en intermediarios, contra la proliferación de tokens inútiles, contra la complejidad innecesaria. No es un argumento contra el dinero digital descentralizado.

Lección 5: La regulación no lo resuelve todo

FTX tenía licencias regulatorias. Tenía auditores. Tenía inversores sofisticados que supuestamente hicieron due diligence. Nada de esto evitó el fraude.

La regulación puede ayudar, pero no puede reemplazar la responsabilidad individual. La única forma de estar seguro de que tus bitcoin están a salvo es controlarlos tú mismo.

Fuentes

  • Documentos del proceso de bancarrota de FTX (disponibles públicamente en PACER)
  • Transcripciones del juicio de Sam Bankman-Fried
  • Reportaje de CoinDesk "Divisions in Sam Bankman-Fried's Crypto Empire Blur on His Trading Titan Alameda's Balance Sheet" (2 noviembre 2022)
  • Testimonio de John Ray III ante el Congreso de Estados Unidos

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